He llegado a pensar esto desde
que vi como una de ellas se introducía
en cualquier espacio para poder seguir adelante
y sobre todo llegar a lograr su objetivo.
Poder ingresar hasta tu más privado aposento
sin que lo notes, observarte sin rastro de mi presencia,
observar la manera en como te desenvuelves desinhibidamente,
cuando estes sola mientras mis apéndices sensoriales
interpreten el olor de tu piel, mientras la sacudes
como si fuera una manta arrojada por el balcón,
esperando a que se manifeste la oscuridad,
virar y seguir trabajando con la fuerza que me brindo
tu maravillosa actuación de otra noche más.
Hormiga
© Adrián Romero


No hay comentarios.:
Publicar un comentario