jueves, 20 de marzo de 2008

Pues he vuelto, con algunas palabras
interiores que me hacen vibrar, y este
texto no sera para quien no exista
aun....

Recuerdo muy bien tus ojos verdes y
tu cabellera rubia, tu mirada al horizonte
tu manos que me acariciaban mientras
yo disfrutaba el palpitar de tu corazón,
y no percibia lo maravilloso que sería
estar como ahora pensando en tí
y saber que soy origen de tal magnitud
de sabiduria, destreza, humildad, belleza,
sinceridad y magestuosidad.

Sin más, gracias por ser mi MADRE.


© Adrián Romero

1 comentario:

K dijo...

Disculpa mi intromision ante tus letras...


Solemnemente apaga la luz corpórea y adentra tu pensamiento en una noche repleta de cuervos vigilantes, traza tu rutina mientras te proteges de los ruidos mundanos, entrelaza palabras creando una oración personal dejando a la imaginación su significado, haz rima con el viento y disimula el crepitar de las paredes con el latido que se produce bajo tu pecho, llénate con el olor de la penumbra y descansa tu cuerpo mientras el reloj avanza…Siempre bajo su mirada amorosa desde el lejano y seguro consuelo de tenerte para siempre.

K