A veces las cosas escritas saben mejor que un buen trago de palabras escupidas.
Saber que marcar 8 números terminados en 0 o 3, contar los timbrados y esperar
el placer de escuchar la voz que puede mover cierto músculo entre la nariz y el mentón
creando una sonrisa de 2 milímetros quien la viera pensaría esta feliz.
Alguien dijo que lo más deseado es lo prohibido y mientras más sabes que puedes
ingresar a cierto territorio sin tener que llegar a la insistencia puede gustar e inclusive
añorar porque vuelva a suceder.
Escribiéndote de frente:
“ te vi más que observarte, te olí más que verte.”
Sabes bien que cada encuentro hace aún más la necesidad de tenerte, de acariciarte, de crearte pulsos incontrolables por los cuales tengas que luchar a la penumbra de tu ventana y de las horas donde la ciudad calla, mientras tu cuerpo se acalambra al deseo de saborear el gusto
por tenerme entre ti y tu alma, el tener sueños que solo tu puedes tejer, ante tal necesidad
de hacerlo, olvidarte de quien este a tu lado y de lo que eres capaz de descubrirte por ese
factor de deseo ante lo que será, es como frotar un globo con tu cabello se queda estático!!
Así es: toca, frota, calienta, coloca y no se ira hasta que tu lo desees.
No suplico que suceda, pero si lo pienso…
© Adrián Romero
viernes, 10 de octubre de 2008
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2 comentarios:
hola señor!!! es muy bueno lo que escribe!!! me da gusto por usted
le mando muchos besos y abrazos
ke este muy bien.
con cariñote yo =)
NO LO BORRES... ME GUSTA SABERTE ASI...
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